Iniciando el 2016 nos topamos
ante una cartelera electoral variopinta, con trenes bala que perforan las
nociones de los más incautos electores.
En eso consiste la campaña si se pretende ganar, como diría un viejo y
popular conductor de televisión en darle lo que le gusta a la gente, pero
precisamente en nuestro caso, decirle a la gente lo que esta quiere escuchar,
sin importar que tan factible sea la propuesta, lo importante es que lo
prometió y que la gente brindará su voto; por ello oímos propuestas
descabelladas como el sueldo mínimo a mil doscientos soles (recordemos el gas
a 12 soles).
De la misma manera para ser
candidato hay que saber mover el toto, comer chanfainita en la carretilla mas
endeble, comer anticuchos en la playa, convocar a Yahaira Plasencia para que el
lleno sea a ojos cerrados y poder figurar en todos los medios de comunicación,
hablar cualquier barbaridad, total eso no interesa, lo que importa es el toto
de la Plasencia y que el candidato baile mal pero le baile, siempre con una
sonrisa de oreja a oreja. Mientras más bailoteo más votos, asi que si usted es
coreógrafo chamba va a haber, porque con tanto candidato presidencial (por
ahora 17) serán unos meses de gran demanda de esta noble profesión.
Con postulantes que ofertan
curules a personajes no necesariamente políticos, pero
si con gran arraigo popular y de correcto
proceder como el de Julia Principe, Marisol Espinoza, Ciro Castillo etc. Solo
la primera desistió, demostrando que su moral como profesional pero sobretodo
como persona se encuentra varios peldaños arriba que la politiquería barata; y
eso seguramente le huele repulsivo.
También están los otros, los
nefastos, los funestos, los indeseables como es el caso de Susana Villarán en
primerísimo lugar, luego de criticar a Vladimiro Huaroc ex Fuerza Social, por
su pase a las filas del fujimorismo, días después Villarán ex Secretaria
Ejecutica de CNDDHH, integra la plancha del investigado por violación de
Derechos Humanos Daniel Urresti (con el sufrimiento de los caviares mas recalcitrantes-
llámese Marisa Glave o Marco Arana), raspando en segundo lugar quedó Anel
Townsend, que tiene mas camisetas en la política, que el Checho Ibarra en el
futbol, recordemos también a su esposo Willy Gonzales Arica,
que fue beneficiado por el Presidente Ollanta con darle una embajada en Honduras, ese
caballero de la infame frase pública “¡Después
de Dios y mi patria, Ud, presidente Toledo!”. En este contexto mas
parece el mercado de fichajes del futbol peruano donde se disputan a los futbolistas
mas codiciados y arman sus equipos de acuerdo al presupuesto con el que
cuentan.
Así de impura y repulsiva se encuentra nuestra
clase política, con personajes que con un poco de dinero arman su plancha electoral para
llegar al poder de cualquier forma, sin ninguna ideología, sin equipos de
trabajo, sin comunión de ideas, pero con populismos del que ya nos tienen
acostumbrados. Mas parece un deja vu de los comicios presidenciales pasados y
que hoy todos sufrimos.
Mira hacia atrás y ríete de los peligros pasados - Walter Scott

y cuanta plata se gasta que deberían utilizarla en educacion
ResponderEliminar