Las
categóricas evidencias que señalan que César Acuña
plagió repetidas veces en su tesis para alcanzar el grado de doctor en la
Universidad Complutense (UCM), la contestación del aspirante presidencial ha
sido predecible (no por ello menos reprochable) negar los hechos,
atribuir a los contendientes políticos y al periodismo de querer “anular” su
postulación y bosquejar una maniobra de victimización.
Su última artimaña es mostrarse
como una víctima del racismo. Sin ningún tipo de reparo alguno por el gran perjuicio
que este tipo de discurso genera en nuestra sociedad tan fragmentada (desgraciadamente,
todavía racista). Acuña manifestó a sus críticos lo siguiente: “Dicen ese
(Acuña) no vale porque ese es serrano. Para algunas personas es malo que un provinciano
haya estudiado. Al provinciano que estudia hay que denunciarlo, humillarlo,
faltarle el respeto”.
Uno de los puntos mas
llamativos es presenciar como varios de sus aliados (obtenidos recientemente) han decidido ejercer una defensa a rajatabla, sin importar su credibilidad en un
futuro político, con tal de llegar a Palacio de Gobierno este 2016 de la mano
de su candidato.
Lo mas patético es el
papel de Anel Townsend, ex congresista de Unión por el Perú (1995), Somos Perú
(2000), Perú Posible (2001) y vocera de la campaña "No a la Revocatoria" que sin
duda alguna se lleva el galardón a escudera del año.
Ella ejerce una defensa
férrea en cuanto medio de comunicación solicite un representante de Alianza
para el Progreso APP, debido también a
que su líder partidario a decidido ausentarse en repetidas ocasiones y hasta en
algún debate, quizá por su poca facilidad de comunicar y por la carencia de
argumentos ante tan irrefutable acusación. Pero igual Townsend intenta
persuadirnos que la palabra de Acuña vale más que las comprobaciones de
softwares e investigaciones periodísticas que han corroborado la existencia de
los mencionados plagios. A pesar de aceptar que no ha revisado la documentación
que prueba lo sucedido, ella afirma sin un ápice de vergüenza que se pretende
“eliminar una candidatura que tiene gran arraigo popular y que causa temor”.
Otro caso deleznable es
el ex presidente de la Comisión de Ética Parlamentaria Humberto Lay que tampoco
ha tenido reparos en imputar estos hechos a un acoso político en contra de
César Acuña. El pastor evangélico necesita esperar un pronunciamiento de la
Universidad Complutense de Madrid UCM, que según él, es la única que puede
decir si hay plagio o no, antes de confrontar los hechos por él mismo. Y mejor
aún si este comunicado llega después del 10 de abril, le faltó agregar.
Seguir citando a otros
apasionados colaboradores del aspirante presidencial,
incluyendo a quienes lo escudan tácitamente con su mutismo. Quizá esperar algo
distinto de personas que ya sabían del sinfín de denuncias en contra de César
Acuña, tanto por el lado de su gestión pública como las que conciernen a su
vida personal.
indudablemente los valores brillan por su ausencia en la supuesta raza
distinta de Acuña que increíblemente sigue peleando el segundo lugar en las encuestas
junto a Julio Guzman.
Dime con quién andas y te diré
quién eres.

No olvidar el nuevo libro con coautoría!!! Raza distinta
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